Las alteraciones meteorológicas derivadas del cambio climático —como olas de calor extremas, oscilaciones bruscas de humedad y episodios de frío intenso— no solo afectan al entorno global. En el entorno industrial, estos cambios climáticos inciden directamente en el comportamiento físico-mecánico de los consumibles de embalaje y en la estabilidad de las cargas durante el transporte.
En Sistemas de Embalaje Sorsa, S.A., como especialistas con décadas de experiencia en soluciones de flejado y fijación de mercancías, analizamos cómo proteger tus insumos para evitar mermas productivas y paradas no planificadas en la línea de envasado.
¿Por qué el cambio climático afecta al fleje de poliéster (PET)?
El fleje de poliéster (PET) se ha consolidado como el sustituto ideal del fleje de acero debido a su alta tenacidad, elasticidad y absorción de impactos. Sin embargo, al ser un material polimérico, presenta sensibilidad higrotérmica:
- Choques térmicos y altas temperaturas: La exposición continuada al calor o a la radiación solar directa altera el módulo de elasticidad del plástico. Esto reduce la tensión residual retenida sobre la carga y puede derivar en deformaciones en la bobina.
- Variaciones de humedad: Ambientes con alta humedad relativa constante o condensación en planta pueden degradar superficialmente el fleje y entorpecer la soldadura por fricción o termosellado en los cabezales de las flejadoras automáticas.
Un almacenamiento deficiente combinado con variaciones climáticas incrementa el riesgo de roturas mecánicas, fallos de soldadura y desperdicio innecesario de material.
Buenas prácticas para el almacenamiento óptimo del fleje de PET
Para garantizar que el material mantenga intactas sus propiedades de rotura y elongación, en Sorsa recomendamos seguir estas pautas de conservación dentro del almacén:
- Ubicación protegida y control térmico
- Almacena las bobinas en zonas interiores cubiertas, ventiladas y alejadas de portones exteriores con corrientes directas.
- Evita la exposición a la radiación UV directa (ventanales o tragaluces desprotegidos) y mantén una distancia prudencial respecto a fuentes directas de calor industrial (calderas, generadores o radiadores).
- Aislamiento respecto al suelo y humedad
- Mantén siempre las bobinas colocadas verticalmente sobre palets de madera o plástico, nunca directamente sobre el pavimento.
- Garantiza una distancia mínima con respecto a paredes perimetrales que puedan transferir humedad por capilaridad.
- Aclimatación previa a la producción (Regla de las 24 horas)
- Introduce las bobinas de fleje de PET en la zona de producción o embalaje al menos 24 horas antes de su utilización.
- Este proceso de aclimatación estabiliza la temperatura del polímero al entorno de trabajo de las máquinas flejadoras, asegurando un comportamiento de soldadura idóneo.
Sostenibilidad y eficiencia operativa con Sistemas de Embalaje Sorsa
Almacenar correctamente el fleje no solo previene fallos operativos; es una decisión clave para la sostenibilidad industrial:
- Reducción de residuos (Mermas cero): Evitas el desecho de bobinas deformadas o dañadas por agentes atmosféricos.
- Eficiencia en el sellado: La temperatura uniforme del material reduce la energía requerida por la flejadora para ejecutar el sellado térmico.
- Seguridad en el transporte: Garantizas que la tensión aplicada a la mercancía paletizada se mantenga constante durante toda la ruta logística.
En Sistemas de Embalaje Sorsa ayudamos a industrias de todos los sectores a optimizar sus costes operativos y su huella ambiental mediante maquinaria de alto rendimiento y consumibles de máxima calidad.
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Contacta con nuestro equipo de ingenieros y especialistas en flejado industrial para auditar tus procesos de embalaje y conservación de material.
